Miles de ángeles y demonios,
que en el cielo y la tierra minamos,
de blancas túnicas los ángeles,
demonios de negro y de rojo.
Unos son los celadores del bien,
otros engendros de todo lo malo,
y para que la batalla sea justa,
a ambos los imaginamos alados.
Ángeles del bien que defendemos,
de eterna pureza su color blanco,
que por el buen hacer ascendemos,
y les colocamos aureolas de santo.
Tal vez si los ángeles nos pintaran,
lo hiciesen de colores negros,
para que el color blanco brillara,
sobre todos los demas atuendos.
Demonios que del mal engendramos,
de vivos colores cuernos y rabo,
liberadores de nuestros defectos,
de los anhelos que ambicionamos.
Tal vez si los demonios nos pintaran,
de blancos colores lo hicieran,
se quedarían rabos y cuernos,
y nos dejarían nuestras miserias.
Por Virtulinda
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